¿Cómo contribuyen la estiba y el trincaje a la prevención de accidentes?
Cada día, miles de contenedores llenos de mercancías se mueven alrededor de todo el mundo. Este sistema de transporte intermodal es uno de los más empleados por las empresas exportadoras, porque, cuando se cargan y estiban correctamente, permiten desplazar grandes volúmenes de una sola vez. Y esto se refleja en las cifras que crecen cada año.
En su último informe sobre la pérdida de contenedores en el mar, World Shipping Council recoge que en 2024 se transportaron más de 250 millones de contenedores. Además, solo en España, el empleo de esta modalidad aumentó un 21,1% entre 2007 y 2022, según datos del Observatorio del transporte y la logística.
Esta presencia tan notable hace que sea más necesario que nunca cumplir con las normas que garantizan la seguridad de las mercancías y, sobre todo, de las personas.
Aunque en ocasiones los accidentes ocurren por causas que no se podían prever, la mayoría se podrían evitar siguiendo estos protocolos. Un buen ejemplo de esto son los casos en los que el suelo de los contenedores cede y se rompe.
¿Por qué se rompe el suelo de los contenedores?
Hay varias razones por las que los contenedores pueden desfondarse, y casi todas están relacionadas con una mala estiba y distribución del peso. Las repasamos a continuación:
Exceso de peso
Cada contenedor puede alcanzar un Peso Bruto Máximo concreto. Sobrecargarlo por encima de sus posibilidades puede provocar que el suelo se hunda y se acabe partiendo.
Este incidente es fácilmente evitable, ya que los contenedores suelen rotularse con información sobre el peso máximo, la tara o la capacidad cúbica interna. Estos datos, entre otros, se han calculado con base en las medidas y la composición del contenedor, así que es importante respetarlos.
Mala distribución del contenido
Cargar los palets correctamente es imprescindible para asegurar la integridad de las mercancías y del contenedor. El peso debe distribuirse de forma equitativa a lo largo del espacio, evitando concentrar en un solo punto las mercancías más pesadas, ya que es más probable que la base ceda en estos casos.
Además, una mala distribución puede tener otros efectos. Por ejemplo, puede afectar al equilibrio del contenedor y dificultar su desplazamiento.
En el caso de las cargas de peso concentrado, como los grandes equipos industriales, repartir el peso es más sencillo con ayuda de largueros de madera o bases de madera.
Desperfectos en el propio suelo del contenedor
El suelo interior de los contenedores, normalmente, está hecho de contrachapado de madera, un material fuerte y resistente, difícil de deformar. Sin embargo, la madera está expuesta a impactos constantes, y no es inmune al envejecimiento natural. Por eso, en ocasiones, la rotura del contenedor puede darse por un suelo en mal estado.
Por suerte, se trata de una parte que puede cambiarse con relativa facilidad. Es importante que los responsables de los contenedores se aseguren de que todo está en buen estado y llevan a cabo las reparaciones necesarias de forma preventiva.
Recomendaciones para una buena estiba
Como hemos visto, la mayoría de estos accidentes pueden evitarse cumpliendo con buenas prácticas muy sencillas. Además de esto, entidades como la Organización Marítima Internacional (OMI) han publicado códigos en los que se recogen recomendaciones y normativas para realizar una buena estiba de las cargas como el código CTU.
La importancia de emplear el embalaje adecuado
Un buen trincaje empieza con la elección del embalaje correcto. Una de las claves que recoge la OMI en su Código CTU (Código de prácticas sobre el arrumaje de las unidades de transporte) es emplear un buen embalaje para la protección de las mercancías. Este debe ser fuerte, para que no se dañe con el apilamiento y para sostener las presiones durante el desplazamiento.
Además, es fundamental que se adapte a las necesidades del producto, el trayecto y el modo de transporte. Si, por ejemplo, hay posibilidad de que el cargamento se mueva dentro de la caja, hay que buscar las protecciones más adecuadas para bloquearlo.
Respecto a las mercancías pesadas o con formas irregulares, deben colocarse en jaulas, cajas o palets que faciliten su manipulación.
El trincaje: clave para la seguridad de la carga
A la hora de cargar un contenedor, una buena planificación es imprescindible. Para llevar a cabo una operación ordenada, estas son algunas de las recomendaciones básicas a seguir:
- Las mercancías pesadas deben ir debajo; nunca tienen que colocarse encima de cajas ligeras.
- Hay que colocar los embalajes creando capas regulares, para evitar caídas o choques durante el transporte.
- Es preferible situar los artículos pesados o densos sobre los principales componentes estructurales del contenedor, ya que permiten que el esfuerzo se distribuya.
Más allá de estos consejos, en estibas no compactas es donde entra aún más en juego el trincaje de cargas. Es necesario que los distintos objetos del cargamento vayan sujetos para evitar que se inclinen o se desplacen. Estas son algunas de las indicaciones que deben cumplirse para que el trincaje sea efectivo:
- Las mercancías deben sujetarse de forma que la fuerza que se contrarresten las fuerzas que se ejercen en el transporte intermodal, además de que la mercancía quede bien repartida en la superficie de la unidad de transporte.
- Cuando sea necesario, es muy recomendable utilizar material antideslizante para disminuir la posibilidad de que los paquetes se deslicen.
- Las trincas pueden complementarse con el uso de ganchos o grilletes homologados. Además, nunca deben existir nudos en las cintas de trincaje.
- Las cintas deben protegerse del contacto de elementos cortantes o afilados.
Todas estas recomendaciones dejan clara la importancia de trabajar con profesionales durante las operaciones de transporte. Un buen partner siempre contará con la experiencia y el equipamiento necesarios para prevenir accidentes en los contenedores y garantizar que las mercancías lleguen sin sufrir daños.
